jueves, 24 de octubre de 2019

Molière: Don Juan.


 ¡Hola lectores/as! Tanto tiempo.

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 Título: Don Juan o El Convidado de piedra.
 Autor: Jean- Baptiste Poquelin (o Molière)
 Año de publicación: 1665.
Género literario: tragicomedia.





"Congregadas bajo el denominador común del género cómico, las farsas y comedias de Molière fueron un instrumento de crítica al mundo de su época. Irónico, mordaz, el dramaturgo y actor francés condena a Don Juan los vicios del cinismo y la hipocresía, creando un personaje inolvidable que ha sido interpretado por los más destacados actores de la historia del teatro. El dramaturgo, anticipándose a los personajes de Gide y de Genet, transforma al célebre seductor y libertino en campeón de la libertad absoluta, aunque la busque por el camino del mal. Don Juan es un texto clásico dentro del teatro, tanto francés como universal"



Tuve que leer esta obra de teatro para la clase de Literatura Europea, en la facultad, y me sorprendió bastante lo que encontré. Este libro se inscribe en el período clásico de la historia, denominado Clasicismo. Molière fue un hombre que a sus 20 años decidió escribir obras de teatro e interpretarlas con su compañía de actores ambulantes. De hecho, en dos días tengo parcial de esto, así que espero aprobarlo (de verdad, lo necesito). Hay tanto para decir del dramaturgo, de su obra, del período ya mencionado que no sé por donde empezar.
 La obra que se nos presenta cuenta la historia de Don Juan, un hombre que lleva como estilo de vida la soberbía e hipocresía. Es muy "enamoradizo", y lo pongo muy entre comillas porque no sabemos hasta que punto llega a serlo, por lo que no puede estar con una sola mujer y prometerle amor eterno. La historia está dividida en cinco actos y en el primero de ellos conocemos a este personaje pero por medio de su criado, Sganarelle. Él, tiene una fuerte -y fundada- opinión de su señor al que describe de esta forma "mas te prevengo y te informo, inter nos, que tú ves en don Juan, mi amo, al mayor desalmado que ha producido la tierra, a un rabioso, un perro, un diablo, un turno, un hereje, que no cree ni en el Cielo, ni en los Santos, ni en Dios, ni en los duendes; que pasa su vida como una verdadera bestia, como un cerdo de Epicuro, como un auténtico Sardanápalo; que cierra sus oídos a todas las reconvenciones cristianas que puedan hacerle, y que considera unas pamplinas todo lo que nosotros creemos".
 Lo que se me hace chistoso es el hecho de que Sganarelle cuenta todo esto a otro aldeano pero en el momento en que Don Juan se aproxima le deja en claro que si se le ocurre comentar algo de lo que dijo, él va a mentir para salvarse... eso es un poco hipócrita y a este personaje la hipocresía le molesta bastante. Irónico.
 Molière tiene como propósito hacernos reír y esto es algo que se cumplió conmigo. Los personajes son tan frescos, tan llenos de personalidad que es imposible no encontrar hilarante todo lo que el autor nos presenta. Aunque Don Juan es alguien muy detestable, no se toma ninguna relación en serio y digamos que a las damas tampoco, encuentro en él algo llamativo. Él mismo dice que cree en que 2+2 son cuatro y nada más, parece ser alguien que no tiene sus pensamientos muy claros, que vive la vida como viene, que no se esfuerza por reforzar sus convicciones, pero es ahí donde tiene más o igual carácter que Sganarelle. El segundo se jacta de todos sus valores y de lo que considera correcto e incorrecto; su queja constante es que su amo digamos que no tiene una moral sólida o acciones honrables, pero ahí está, de todas formas, Don Juan viviendo de la forma que considera útil, no dejando pasar un segundo sin "amar" a una dama y romper un matrimonio si es necesario para estar con ella aunque sea una noche. A ver, no estoy defendiendo a este personaje ni a sus formas de proceder, solo estoy diciendo que él y el criado tienen modos de defender y mostrar lo que creen, modos igual de "validos" en cuanto a convicción.

 La forma en la que el autor plasma esto creo que es lo que más cautiva. Siendo una obra de teatro, uno se va imaginando con más facilidad los acontecimientos, y pienso que con esta obra eso se intensifica y lo hace aún más cómico. Don Juan es de esos personajes que no llevan una continuidad en su discurso, quizás está discutiendo con Sganarelle sobre un viaje próximo y de la nada pregunta "¿La cena ya está lista?".
 Esta es una obra con ese toque moralizante, era el furor del momento. Es divertido pensar si el personaje principal va a salirse con la suya enamorando a mujeres y siendo hipócrita o va a ser castigado de alguna forma.
 El dramaturgo tiene a su nombre bastantes otras obras de las cuales leí el Avaro y Tartufo. La primera nos cuenta la historia de Harpagón, un señor tan pero tan tacaño que eso termina siendo cómico. Se presentan pequeñas situaciones que contribuyen a la avaricia del personaje, como así también a la comicidad de toda la obra. Tartufo, por otra parte, nos muestra otro defecto que se combina con el anterior, la hipocresía, y es la el doble discurso. Este personaje es falso en lo que dice y hace todo con el fin de obtener

MAESE SANTIAGO: – ¿A quién queréis dirigiros, a vuestro cochero o a vuestro cocinero? Porque uno y otro soy.
HARPAGÓN: – A los dos.
MAESE SANTIAGO: – Pero, ¿a quién de los dos primero?
HARPAGÓN: – Al cocinero.
MAESE SANTIAGO: – Entonces, hacedme la merced de aguardar. (Se quita la casaca de cochero y aparece vestido de cocinero)

“Si la misión de la comedia es la de corregir los vicios de los humanos, no veo por qué razón habría de haber privilegiados” estas son algunas de las palabras que expresa Molière en el prefacio de Tartufo. Este datazo me parece sorprendente dado que posiblemente él estuviera arriesgando su carrera y obras solamente para marcar los defectos humanos y de esa forma generar ese efecto moralizante. El dramaturgo tenía un mecenas por así decirlo, tenía el favor del Rey de ese momento y aún así se atrevía a decir cosas como esas... me fascina.

No tengo más para decir... o si, pero se lo dejo a ustedes. Les super recomiendo el Avaro, es una historia muy cómica. Me gustaría que le dieran una oportunidad a este gran señor, pueden investigar sobre su vida que también es interesante. Si leyeron la obra ¿qué les pareció? Dejen sus opiniones en la sección de comentarios ¡Saludos, nos leemos!

2 comentarios :

  1. Molière es esencial en el teatro universal. Su "Don Juan" es simpático; transforma el de Tirso de Molina ("El burlador de Sevilla") y anticipa o influye algo en el universalmente conocido -¡y más en las fechas que se nos avecinan!- "Don Juan Tenorio". ¿Conoces la costumbre tradicional española de representarlo el 1 de noviembre? Es una tradición que como tantas en España estamos dejando perder. No sé qué tenemos los españoles con lo nuestro que lo vamos echando al dique seco. Yo creo que es porque no nos queremos demasiado. Luego sin embargo las tradiciones made in USA como el "truco o trato" y las calabazas resulta que nos encantan. En fin, chica, qué quieres... 'España y yo somos así, señora', que dijo no sé quién.
    Un beso

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    1. Hola, Juan Carlos! No tenía ni idea de la tradición que me decís, me parece súper interesante. Desgraciadamente, todos los países estamos perdiendo costumbres y las reemplazamos por algunas más actualizadas y que quizás no tienen mucho que ver con nosotros. En fin, gracias por comentar! Saludos.

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